Medio Ambiente

La filosofía de Tertu

Producto amigable con el entorno

Independiente a esto, la madera como material aporta una atractiva belleza escénica, originando un placentero conducir en la ruta y creando un importante aporte al reducir el impacto ambiental de los proyectos.

Notable por sus características mecánicas y su balance ecológico, lo que permite tener un producto con alto nivel de calidad, seguridad y de bajo impacto ambiental, respetuoso del medio ambiente TERTU.

Madera: calidad y vida útil garantizada.

La madera, para ser utilizada a la intemperie, es tratada y protegida con tecnología de punta según las normas internacionales, con lo que permite obtener una larga vida útil de 30 años sin ningún mantenimiento. Aun en ambientes extremos como son los costeros y otros lugares con alto grado de agresividad para los materiales, la madera posee un excelente comportamiento gracias a este proceso de preservación. Todas las piezas de acero son también tratadas por galvanización, para resistir a cualquiera condición del entorno.

Resistencia a los impactos: la madera amortigua.

En comparación con la extrema rigidez del acero y el hormigón, la madera por sus características fisiológicas absorbe gran parte de la energía del impacto en lugar de transmitirlo.

Material noble:

Símbolo de natura, belleza y salud.

Sus prestaciones mecánicas y ecológicas por naturaleza confieren a la madera varias ventajas sobre los demás materiales inertes:

Disponibilidad: Utilización de madera de bosques sustentables.

La madera utilizada en estas defensas camineras (Pinus Radiata D. Don) destaca positivamente, ya que proviene de bosques plantados por el hombre (bosques artificiales) con una rápida rotación de sus cosechas, considerándolo por lo tanto, un recurso 100% renovable. Se valora la gran disponibilidad de madera en Chile, con tasa de plantación 2/1 (por cada árbol que se corta, se plantan dos).

Protección del medio ambiente:

Las barreras mixtas necesitan un bajo consumo energético para su fabricación (huella de carbono), además la madera captura y almacena el CO2 en sus cavidades internas. Mientras que el hormigón y el acero en su ciclo de producción lo emiten en grandes cantidades, con sus consecuencias nefastas sobre la capa de ozono.